La mañana del lunes, Carlos Urzúa se despertó con la noticia de que la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda tendría más atribuciones dentro de la dependencia. Muchas más. Y por designación presidencial. Y, a Rocío Nahle y Manuel Bartlett, los dos ‘rebeldes’ del sector energético, les dedicó la frase de que se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento, pues con sus declaraciones y decisiones han puesto a temblar a los inversionistas y han arriesgado la calificación de deuda de Pemex, de la CFE y del propio gobierno federal.

Fuente: El Universal, Opinión