El abasto energético en la península de Yucatán pende de alfileres. Aunque la autoridad ha intentado minimizar la contingencia tras las recientes fallas en el suministro eléctrico y la declaratoria de una posible emergencia por parte del Centro Nacional de Control de Energía, lo cierto es que estos hechos no son aislados. El origen de la crisis que se está gestando en la región, advierten fuentes del sector energético, se encuentra en la falta de presión necesaria para bombear y hacer llegar el gas natural que requieren las plantas generadoras de la Comisión Federal de Electricidad, debido a que la actual infraestructura de interconexión está resultando insuficiente para surtir de este insumo a las termoeléctricas.

Fuente: Reporte índigo 5 Días,