En medio de los conflictos del capítulo energético por la crisis financiera de Pemex, estalla otro, y a escala internacional, con el gobierno de Canadá. Se trata del gasoducto marino Texas-Tuxpan que construyó a un costo de dos mil 500 millones de dólares la mexicana IEnova y la canadiense TCEnergy. La obra inició en 2015 y terminó el pasado día 11, con ocho meses de retraso. El 12 de febrero, en la mañanera, Manuel Bartlett, ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, acusó a sus antecesores de conflicto de intereses y firmar contratos leoninos para favorecer a empresas privadas dañando a la CFE.

Fuente: Milenio Diario