La Auditoría Superior de la Federación (ASF) observó irregularidades en materia de arrendamiento de plataformas y equipo modular de Pemex, así como en la compra de pipas en 2019.

El órgano fiscalizador describió que encontró debilidades en la administración de las contrataciones en materia de arrendamiento de plataformas y equipo modular, de ingeniería, procura y construcción; así como en la prestación de servicios, obra pública y de exploración y producción de hidrocarburos.

En un reporte, la ASF detalló que las divisiones de Pemex, en lo relativo a inventarios, no acreditaron disponer de los elementos normativos para regular su actualización, administración y control.

Las anomalías encontradas por ASF subrayan que PEP y Pemex Corporativo no presentaron evidencia de la evaluación de las 856 ubicaciones técnicas; registradas en instalaciones de producción de las cuatro subdirecciones de producción: Región Marina Noreste, Región Marina Suroeste, Región Norte y Región Sur.

Respecto de las tres primeras no hubo evidencias de las ubicaciones de 294 estructuras marinas establecidas; mismas no se reportaron en el Informe Ejecutivo del Censo de Instalaciones de Producción y Estructuras Marinas del cuarto trimestre de 2019.

De acuerdo con la ASF, la adquisición de pipas en Estados Unidos en enero de 2019 por 2,133 millones de pesos estuvo marcada por irregularidades.

Pemex adquirió una deuda, por ocho años, alrededor de 103 millones de dólares, para comprar 612 pipas para la distribución de combustibles. La adquisición, según la ASF, nunca se justificó con documentos.

Los vehículos, además, fueron entregados 15 días más tarde de lo planeado; mientras que en los primeros dos meses el gobierno federal sólo utilizó 29 de ellas para realizar 44 traslados de gasolina.

La Auditoría informó que el dinero salió de la empresa I.I.I. Servicios, S.A. de C.V., una filial no paraestatal de Pemex; con base en un préstamo de PMI Norteamérica, otra filial de la petrolera.

El préstamo se creó bajo un esquema de compra nombrado “Mecanismo competitivo para la selección de proveedores de auto tanques”; el cual no estuvo regular ni estuvo sustentado en ningún “convenio, contrato, adjudicación o cualquier acto de naturaleza jurídica o administrativa.

Para justificar la compra de pipas, el gobierno federal aseguró que se incrementaría en una cuarta el transporte de gasolinas vía terrestre; sin embargo, la ASF observó que esta promesa quedó letra muerta, pues la cantidad transportada por carretera incluso se redujo en un 0.1% en 2019.

Fuente: Energy & Commerce